Una de mis experiencias este fin de semana tuvo que ver con el transporte público.
Déjenme contarles algunos detalles que no van a poder creer.
Todo comenzó el viernes a las 5AM, despertador, ducha y cafe de por medio. Con la valija llena de ropa y energía salí a la estación Orenco Station a sólo una cuadra de mi departamento. El ticket costó tan sólo USD 2.5 y sólo tuve que esperar unos 10 minutos para que el tren arribara a la estación con muy poca gente, limpio y listo para llevarme a Beaverton dónde debía combinar con otra línea.
El cambio de trenes no llevó más de otros 10 minutos y luego siguió un viaje de unos 45 minutos que terminó dentro del aeropuerto a menos de 100 metros del control de seguridad para ingresar al aeropuerto. Una multitud de personas bajó con sus valijas, todos ellos provenientes de las aproximadamente 20 estaciones que tiene el recorrido, algunas de ellas en la ciudad pero la mayoría de ellas en los suburbios.
Metro de Washington
Desde luego, en ambas ciudades, los trenes y el metro son combinables con los colectivos utilizando el mismo ticket. Aquí, en US, en general uno compra su ticket por tiempo o por zonas no por viaje, lo cual hace más fácil a cada pasajero llegar a su destino realizando múltiples combinaciones de acuerdo a sus necesidades. El servicio está integrado y listo para llevarte de una punta a la otra de la ciudad con sólo pagar un viaje.
Así da gusto utilizar el transporte público. Además, dado que el costo es bajo, es una excelente forma de evitarse el pago de estacionamientos que, en ambas ciudades, suele ser costoso y dificil de encontrar.
Moraleja: el transporte público de calidad no es una utopía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario